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sábado, 22 de diciembre de 2007

Hasta donde Irias

La penúltima vez, fue en Junio de este año.
Me llaman para saludar, para recordarme que todavía no había estado en la nueva casa, que todavía no había pasado a tomar café.

Si se preguntan cual fue La Primera Vez, no lo sé, han pasado algo más de cuatro primaveras :-)

En esta ocasión, como la invitación a café me quedaba un poco lejos, no pude ir sobre la marcha, ni ese fin de semana, pero para el siguiente estaba en camino, después de casi 3 horas de viaje, después de 1 trayecto en avión, después de devolver la llamada, y decirle que por supuesto aceptaba ese café, y que además buscara un sitio tranquilo, acogedor, donde pudiera invitar yo.

En esto también nos parecemos, cositas como esta también me lo recuerdan.
Me contaba, que en ocasiones (pocas por las circunstancias), se iba con un grupo de amigos, desde donde vivía, hasta la capital, esto ya podía suponer un trayecto de como mínimo una hora y media o dos.

Coger uno de los barcos que en esa época unían las dos capitales de provincia, "Los Correillos" le llamaban, y aunque no lo sé con certeza, imagino que en el trayecto empleaba unas cuantas horas, puede que casi medio día.
Al llegar, bajarse del barco, dar una vuelta, apenas por las cercanías, tomarse un café, y estando atentos a la salida "del Correillo", volver a andar lo ya andado, regresar, eso sí, después de ir a la Isla Vecina a tomar café.

Aunque nunca me lo comento, es fácil imaginar la que armarían él y sus amigos, tanto en el trayecto de ida, como en el de vuelta. J*er, que envidia.

jueves, 20 de diciembre de 2007

Visita de Medico

Así llamaban a las visitas para tomar café que hacía mi padre, "Visitas de médico", tal vez por la frecuencia con que las hacía, tal vez por lo bien aprovechaditas que eran, y para que negarlo, también por la brevedad de las mismas.

En algunas ocasiones me han dicho que Yo, cuando jovencillo "no calentaba silla". Bueno, la verdad es que la expresión que utilizan (a veces) hace referencia a una parte de la anatomía que puede resultar 'no apropiada' para esta web, algo así como "cul* inquieto" :-)

Esas visitas, las que eran solo para saludar, para tomar café, efectivamente eran cortas, casi lo justo de llegar, saludar, un poquito de "conversá", revolucionar a casi todo l@s que estaban más o menos cerca, tomar ese café, recién hecho, otro ratito más de charla, y notabas que andaba buscando la forma de decir "Hasta Después".
Entre una cosa y otra, podía ocupar media hora, tres cuartos, y en casos un poco excepcionales, puede que llegara a estar una hora.

Con esta forma peculiar de tomar café, de saludar, de hacer "Visitas de médico", a lo largo de la semana, tenía ocasión de hacer unas cuantas visitas, de saludar a l@s que tenemos la suerte de tenerle cerquita, de que nos anime ya sea las mañanas o las tardes.

Esos cafés eran cortitos, rápidos, cargados, casi casi recién hechos, con todo el aroma, con todo el sabor, con todo el calor que emana el café acabado de hacer, y por supuesto también con todo el "calor humano" que repartía en sus visitas.

Había incluso, quien le tenía reservada una taza, especial para Él, un poco más pequeña.

Diferente era cuando en vez de ser una visita de cortesía, era para ayudar, para echar una mano, para trabajar. En esas ocasiones, si no tenías cuidado, estaba desde antes del alba, hasta después de ponerse las gallinas. Y la misma 'jiribilla' que pone cuando solo está de visita, esa misma energía contagiaba cuando de trabajar se trataba.